¡Qué asco!¿Es de verdad?¿La puedo tocar? eran algunas de las expresiones y preguntas que nos hicimos ayer cuando el profe sin esperarnoslo sacó una bolsa que había traído y nos dijo que tenía algo para enseñarnos. Y vaya sorpresa ¡una muda de serpiente!
Una muda es la piel que las serpientes sueltan cada vez que dan un estirón y crecen. La piel se les queda pequeña y se desprenden de ella porque les ha crecido una nueva. Como nosotros, las serpientes también mudan la piel, lo que pasa es que ellas lo hacen de una vez y a nosotros se nos caen las células de la piel poco a poco.
Pocos fueron los valientes que se atrevieron a tocarla y mucho menos a cogerla. Uno de los más decididos fue nuestro compi Aarón. Aquí lo tenemos con la muda entre las manos. Pero no será esta la última sorpresa que tengamos, para el proyecto de los animales el profe ya tiene alguna más preparada.

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